Todos tenemos algún momento en nuestras vidas en el que decimos, hasta aquí he llegado, no puedo más. Pero eso que nos parece algo tan importante acabamos descubriendo con el tiempo que solo es un capítulo más de una historia muy larga sin un final decidido.
Parece que nos regodeamos con nuestro propio dolor, y no nos damos cuenta de que los que de verdad nos hacemos daño somos nosotros mismos, recordándonos día tras día lo que nos hemos perdido. Pero no pensamos que quizá con esa pérdida hayamos ganado algo mucho mejor.. pero parece que esa cortina de humo que nosotros mismos propagamos nos impide ver más allá.
Es como si muchas veces buscasemos la compasión de los de alrededor, es un error, lo que debemos hacer es buscar los buenos momentos. Suena fácil, pero es muy difícil aprender a vivir con pérdidas importantes, aprender a dejar eso a un lado y aunque creamos que el mundo se acaba, por favor pensemos, tan solo acabamos de empezar esto a lo que llaman vida, aún queda mucho y puede que lo que hoy vivimos no sea ni la sombra de lo que mañana experimentaremos.
Este no es un blog para la gente, es un blog para mí. En ocasiones me dan venazos de escribir, en esos momentos en los que necesitas sacar algo de dentro. Pero estaba ya cansado de escribir cosas en papeles que acababan perdidos y por eso, y aunque tengo algo abandonado esto de escribir, aquí intentaré plasmar, cuando pueda, una pequeña parte de mí.
sábado, 7 de julio de 2012
miércoles, 4 de julio de 2012
Ese algo que todos necesitamos.
Sabemos que hay cosas imposibles, pero aún así lo seguimos intentado.
Será quizás porque necesitamos algo con lo que soñar en nuestra vida,
algo que nos ayude a seguir adelante, a levantarnos cada mañana.
Ese algo tiene distintas formas y distintos nombres pero al final es lo mismo, necesitamos sentir algo para que la rutina de la vida no acabe con nosotros.
Necesitamos creer que somos necesarios para alguien en el mundo, que si nos pasase algo, habrá alguien que se acuerde de nosotros por un instante y que recuerde algún momento en nuestra compañía.
Ese algo tiene distintas formas y distintos nombres pero al final es lo mismo, necesitamos sentir algo para que la rutina de la vida no acabe con nosotros.
Necesitamos creer que somos necesarios para alguien en el mundo, que si nos pasase algo, habrá alguien que se acuerde de nosotros por un instante y que recuerde algún momento en nuestra compañía.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)