Este no es un blog para la gente, es un blog para mí. En ocasiones me dan venazos de escribir, en esos momentos en los que necesitas sacar algo de dentro. Pero estaba ya cansado de escribir cosas en papeles que acababan perdidos y por eso, y aunque tengo algo abandonado esto de escribir, aquí intentaré plasmar, cuando pueda, una pequeña parte de mí.
martes, 14 de agosto de 2012
Pasado, no te vayas..
Conforme crecemos perdemos cosas, algunas insignificantes, otras vitales. Como la capacidad de sonreir por algo tan insignificante como cualquier regalo envuelto en un papel colorido.
De verdad que echo de menos la inocencia de aquellos tiempos, y cuando me doy cuenta de que ya es hora de dejar el pasado, mirar adelante... puff es demasiado para mí.
Al final los recuerdos acabarán siendo solo eso, y me da pena no poder volver a sentir las sensaciones del pasado, no poder volver a vivir ciertos momentos que dieron sentido a mi vida, y lo dieron porque estuve acompañado de todas esas personas con las que quería estar.
La valentía de vivir.
Porque aunque la vida es muy dura y los sueños van desapareciendo con los años a veces ante nosotros se presentan oportunidades de destacar, de al menos, tener la posibilidad de luchar por ese sueño. Aunque lo más difícil es poseer la valentía de aprovechar esa posibilidad, pase lo que pase.
Al final la vida se reduce a eso, aprovechar o no, luchar o no por las diferentes oportunidades que la vida nos regala.. Podrás alcanzar o no ese sueño, pero si has luchado al máximo y has demostrado lo que vales no tendrás de que arrepentirte, deberás estar orgulloso de ser lo suficientemente valiente como para luchar por lo que quieres de verdad.
viernes, 10 de agosto de 2012
Sobran palabras y el tiempo no quita las ganas..
Ha pasado tiempo y aun así, cada vez que te veo todo da un giro brusco y acabo por no saber ni donde estoy. No soy de los que se ilusionan con una mirada, pero esque las tuyas me rompen todos los esquemas, me dejan desnudo, sin saber que pensar o decir..
Una vez me dijiste que los nervios te hacían tartamudear, aunque jamás lo comprobé. Pero lo que sí he comprobado esque sobrio me es muy difícil mirarte y poder hablar fluidamente contigo sin quedarme bloqueado por ese algo que me absorve a cada mirada..