Sé que parece de tontos llorar cuando recuerdas el pasado, pero si lo piensas del todo, es de tontos no hacerlo..
Conforme crecemos perdemos cosas, algunas insignificantes, otras vitales. Como la capacidad de sonreir por algo tan insignificante como cualquier regalo envuelto en un papel colorido.
De verdad que echo de menos la inocencia de aquellos tiempos, y cuando me doy cuenta de que ya es hora de dejar el pasado, mirar adelante... puff es demasiado para mí.
Al final los recuerdos acabarán siendo solo eso, y me da pena no poder volver a sentir las sensaciones del pasado, no poder volver a vivir ciertos momentos que dieron sentido a mi vida, y lo dieron porque estuve acompañado de todas esas personas con las que quería estar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario